El gusto por las historias, la principal motivación para un lector, nace de un hecho colectivo: la narración o la lectura en voz alta por parte del otro. Escuchar despierta nuestro deseo de ser capaces de acceder al libro por nuestros propios medios. Mientras los niños y niñas no saben aún leer autónomamente, los adultos estamos cómodos leyendo para ellos. Sin embargo, cuando aprenden a leer, abandonamos esta práctica tan beneficiosa.
Leer en voz alta es una herramienta fundamental para la educación lectora y literaria en todas las etapas educativas. Nos sirve para entrenar la concentración auditiva y la escucha activa de nuestro alumnado. Aporta un modelo para que ellos aprendan a leer mejor y hace más accesibles los textos complejos. Y sobre todo, genera un espacio de comunicación, complicidad y afecto en el aula, una oportunidad para compartir textos significativos y conversar sobre ellos.